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Trenes
rigurosamente vigilados
Y tanques sombríos en las calles de Praga.
Conciencias calladas, nunca mudas,
Y estudiantes taciturnos en el puente de San Carlos.
Trenes rigurosamente vigilados,
Urnas, que no existen, que no importan,
Tal vez rotas, horadadas, tal vez abiertas
A destiempo.
Trenes rigurosamente vigilados
Libros importantes comprados a oscuras
Discos extranjeros de poetas iletrados.
Sonrisas discretas, sonrisas apenas.
Trenes rigurosamente vigilados
Urnas abiertas, transformadas.
Voces desiguales.
Conciencias calladas, nunca mudas.
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