EDUARDO INFANTE
 



Edu no acepta la dicotomía trascendencia/entretenimiento, tan utilizada como argumento por el pensamiento crítico intelectual. Adopta una postura gamberra ante el prestigio cultural de lo grave y en contra de una jerarquía de las ideas sobre las sensaciones. Es cuando surgen los tics más cachondos de Eduardo, como en "Digichopped", donde el triunfalismo tecnológico saca pecho, y se desinfla de la risa con el Mariano, que es su perro.

Aunque Edu no se limita a "humanizar" el arte con el chopped, algo que unos llamarían banalización, y en lo que otros vemos "la alegría de vivir", y aún más, un acto de amor y de supervivencia, todavía se podría ubicar su trabajo en las coordenadas del Poku (actual versión nipona del Pop americano) al compartir con él la influencia del Manga, el gusto por la ambigüedad, y el ser erótico, bonito y contradictorio, o el contemplar sin prejuicios un arte orientado a la sociedad de consumo.